El hijo se ha ido de casa otra vez. Esta vez hemos descubierto que anda trapicheando drogas. Vende y distribuye extasis, marihuana y ácido. Por fín entiendo cuando se vuelve loco porque no le dejo el coche de repente a las 10 de la mañana y empiezan los insultos y la demencia. Tiene que hacer una entrega o recoger algo y la gente con la que trata no tiene paciencia o piedad. Yo no soy cristiana ni nada de eso pero… vender drogas es una de las cosas más deplorables que un ser humano puede hacer. Me da igual que tenga 18 años que no piense con claridad que venda para tener su parte del asunto. Cuando pensaba que era un enfermo mental o un drogadicto me ahogaba de pena… ahora que creo que es un vendedor de droga… me muero de pena y se me mezcla el asco…